Resumen

El casco para bicicleta es un accesorio imprescindible para evitar accidentes en la carretera garantizando así una conducción segura y cómoda. Para saber qué buscar al comprar un casco para bicicleta, haga clic aquí.

Tal vez recuerdes, como yo, la era de los cascos de “redecilla” o la ausencia total de cascos en las competiciones. Cuando el casco se hizo obligatorio en las carreras, se generó un debate (que aún continúa) sobre si las personas deberían usar siempre un casco para andar en bicicleta.

El objetivo de este artículo es hablar sobre la protección de la cabeza y su importancia para ti, sea cual sea el tipo de ciclismo que practiques. ‍

¿Usando casco? ¡De acuerdo! ¿Pero por qué?

Aunque el número de ciclistas muertos en las carreteras ha ido disminuyendo en los últimos veinte años, todavía se registran bastantes lesiones debido a accidentes de bicicleta. Si te caes, la parte de tu cuerpo que tiene más probabilidades de recibir un golpe es tu cabeza. También es tu cabeza la que tiende a sufrir las lesiones más graves. Diseñados para limitar los impactos, los cascos absorben la fuerza del impacto hasta su límite de resistencia. Si la fuerza del impacto excede este límite, el casco se arrugará. La forma en que absorbe las ondas de choque se parece un poco a la función de un airbag de coche: su objetivo principal es proteger la cabeza de los impactos directos. También protege la bicicleta de montaña de ramas bajas o rocas voladoras. Nota: el uso de casco es obligatorio en determinados países (Finlandia, Países Bajos, Australia, Turquía, etc.). También existen ciertos criterios (edad, condiciones climáticas, zona rural o urbana, etc.) que lo convierten en un requisito en las carreteras de Canadá, República Checa y España, por ejemplo. Antes de salir en bicicleta a un país extranjero, lea las leyes locales sobre cascos para bicicletas.

por qué usar casco

Cómo elegir tu casco de bicicleta

Existen diferentes modelos para los distintos tipos de ciclismo. Para descenso de MTB o BMX, opta por un casco integral. Para MTB, es posible que desees uno con visera. En la carretera, opta por un casco con tantas ventilaciones como sea posible para el verano y con pequeñas redes para evitar que entren insectos. Hoy en día puedes conseguir cascos para todos los gustos y presupuestos. Así que elige lo que te apetezca. ¡No necesitas gastar una fortuna para mantenerte seguro y con estilo! 

Los componentes de su casco

Un casco de bicicleta se compone de tres partes. La parte exterior (la calota) cubre una tapa de poliestireno cuya función es absorber el impacto para protegerte. También hay una capa de espuma en el interior que te ayuda a ajustarlo al tamaño correcto y lo hace más cómodo de usar.

tamaño del casco

Tamaño del casco

La talla de tu casco se puede medir de dos formas: con una talla estándar o con la medida de tu cabeza. Para que te hagas una mejor idea, aquí tienes una guía de tallas de la gama de productos B’TWIN.

  • Talla XS – < 47 cm de tamaño de cabeza
  • Talla S – Tamaño de cabeza 47-52 cm
  • Talla M – 52-57 cm tamaño de cabeza 
  • Talla L – 57-61 cm tamaño de cabeza
  • Talla XL: tamaño de cabeza de 61 cm.

Advertencias

‍ Comprueba que el casco que estás comprando cumpla con al menos una de estas normas: ANSI, ASTM, TUV/GS o CE. El marcado CE garantiza que se han realizado pruebas para comprobar la resistencia del casco. Para ver si cumple con alguna de estas normas, revise el interior del casco. Muchos ciclistas ahora colocan una pequeña cámara en la parte superior de su casco para poder revivir sus recorridos o compartirlos en las redes sociales. No recomiendo hacer esto por dos razones principales.

  • Este peso adicional puede provocar un exceso de tensión y provocar dolor de cuello. Cuando te subes a la bicicleta, debes escuchar todos tus sentidos y prestar atención a cualquier ligero dolor para poder ajustar tu posición. Este accesorio distorsiona tu juicio, especialmente si no está fijado en el centro (lateral o frontal/trasero)
  • Si te golpeas la cabeza, no estarás protegido eficazmente. De hecho, tu casco está diseñado para protegerte de los impactos con el suelo. Absorbe el impacto y luego se arruga para proteger su cráneo. Pero no está diseñado para soportar la presión del suelo contra un objeto sólido muy resistente a los impactos. La cámara podría romperle el casco y entrar en contacto con su cabeza. La reciente caída de Michael Schumacher practicando esquí a baja velocidad es prueba de ello.

Antes de lanzarte a tu actividad favorita, revisa tu equipo de seguridad. No olvides reemplazar tu casco regularmente. Será necesario cambiarlo después de cinco años, ya que los materiales habrán llegado al final de su vida útil. En caso de caída, incluso a baja velocidad, conviene cambiarse el casco si ha entrado en contacto con el suelo. Aunque no parezca dañado, podría estar agrietado, por lo que no merece la pena correr riesgos.

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