Resumen

Si te apetece desafiar las leyes de la gravedad y saltar como un conejo o un gato, las camas elásticas son una forma sencilla de ejercitar tus músculos y tu equilibrio.

¡Aquí tienes algo nuevo para probar! Tenga cuidado, le espera una verdadera emoción y una risa garantizada. Si tienes ganas de desafiar las leyes de la gravedad y rebotar y saltar como un conejo o un gato (tú eliges), entonces el trampolín te brindará una forma sin esfuerzo de trabajar tus músculos y tu equilibrio. ¿Estás preparado para el desafío? ¿Quién puede saltar más alto? Saltar estando de pie está muy bien, pero ¿qué tal si estás sentado? ¿Qué tal un giro completo? ‍ Hay muchísimos combos, juegos y desafíos que puedes hacer en un trampolín. Saltando y realizando diferentes movimientos, poco a poco aprenderás a dominar este trampolín y te divertirás solo, en familia o con amigos. ‍ El trampolín también es bueno para la salud mental. ¡Salta como una cabra montesa! ¿Puedes sentir el hormigueo en tu estómago? Esa es la sensación del movimiento de arriba a abajo, ¡un poco como una montaña rusa! ¿Te sientes al límite? ¡Un salto rápido en un trampolín y seguro que te sentirás mejor! Te pondrá de nuevo de buen humor. Además, sin que te des cuenta, el trampolín te mantendrá en forma y te enseñará a controlar tus brazos y piernas en el aire, ¡como un astronauta experimentando la ingravidez! ¡Es una sensación completamente nueva pero completamente inolvidable! Si tienes energía de sobra, no esperes: hacer un trampolín es un poco como tener un tiovivo en casa. Y una vez que estés dentro, no querrás bajarte. ¡Así que haz como un canguro y alcanza las estrellas!

Ejercicio 1: Lo recto y lo angosto

trampolín

Este ejercicio es el punto de partida para encontrar el equilibrio en el trampolín para poder realizar otros trucos más adelante. Para empezar, colócate en el centro de la cama y prepárate para realizar un salto recto: ¡párate con los pies paralelos, dobla las piernas y lánzate hacia arriba lo más alto posible! Pero ojo: el objetivo es aterrizar exactamente en el mismo lugar desde el que despegaste, sin cambiar tu trayectoria. Aunque pueda parecer un ejercicio sencillo, en realidad requiere de muy buen equilibrio. Durante el salto, tus piernas deben estar rectas y debes empujar los brazos hacia arriba antes de bajarlos formando un círculo. Mientras haces este ejercicio, tus ojos pueden ser de gran ayuda. Concéntrate en un punto fijo delante de ti para permanecer en el mismo lugar. Para finalizar el ejercicio, durante tu último aterrizaje, debes mantener las piernas dobladas para resistir la fuerza de la cama que intenta hacer rebotar hacia arriba. Tus brazos deben estar frente a ti para mantener el equilibrio. Si no consigues realizar correctamente el salto recto enseguida, no te preocupes. A menudo puede llevar un poco de tiempo acostumbrarse a los movimientos del trampolín. ¡Con un poco de práctica seguro que lo consigues!

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Ejercicio 2: tome asiento pero no se ponga demasiado cómodo

Ejercicio de trampolín

¡Demos un poco de sabor a las cosas con un asiento abatible! Este ejercicio comienza igual que el salto recto. Pero en lugar de aterrizar sobre tus pies durante el segundo o tercer rebote, aterrizas sobre tu trasero con las piernas estiradas frente a ti y los brazos a cada lado del cuerpo. ‍ Tus manos pueden tocar la cama mientras rebotas. Puede que ahora estés sentado, ¡pero no es momento de dormirte en los laureles! ¡El objetivo de la caída del asiento es volver a la posición de pie una vez que estés nuevamente en el aire! Para finalizar el ejercicio, aterriza de pie en el centro de la cama, con las piernas dobladas para amortiguar las cosas mientras la cama rebota y los brazos frente a ti. Al igual que con el salto recto, debes mirar hacia adelante para mantener el equilibrio. El desafío de este ejercicio es permanecer en el centro de la cama y alternar entre la posición de pie y sentada, al mismo tiempo que coordina los movimientos. ¡No es tan fácil como parece!

Ejercicio 3: redondear el giro

Trampolín para niños

El giro completo implica realizar un giro completo mientras estás en el aire. Para empezar, puedes intentar hacer medias vueltas que, como su nombre indica, implican sólo media vuelta. ¡Vamos a intentarlo! Párate en el centro de la cama con las piernas dobladas. Salta y estira las piernas en el aire. A diferencia de los ejercicios anteriores, gira la cabeza para mirar en la dirección hacia donde quieres ir. A medida que asciendes, gira los hombros y las caderas hacia la derecha o hacia la izquierda para hacer media vuelta o una vuelta completa y luego vuelve a aterrizar en el centro de la cama. El desafío consiste en aterrizar exactamente en el mismo lugar sin perder el equilibrio, a pesar de haber girado el cuerpo. Una vez que domines el medio giro, ¡pasa al giro completo! ‍

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