Resumen

No es lo mismo jugar con 60 años que con sólo 20. ¡Antes de empezar, sigue estos 5 consejos que te ayudarán a volver a hacer deporte!

No es lo mismo hacer deporte con más de 60 años que con sólo 20, sobre todo si llevas mucho tiempo sin hacer ejercicio…. Hay que tener más cuidado con los riesgos de lesiones y problemas cardiovasculares. Es por eso que siempre debes conseguir que tu médico y un entrenador calificado aprueben un deporte en particular y decidan si tu salud te permitirá practicarlo o no. ¡Antes de empezar, sigue estos 5 consejos para volver a hacer deporte!

1. ¡Más vale prevenir que curar!

Realizar una actividad incorrectamente podría resultar contraproducente para ti: calambres, tendinitis, esguinces… Por no hablar de las molestias que podrías sufrir si estás mal hidratado, o los riesgos cardíacos a los que podrías exponerte. Para evitar todo eso, ¡asegúrate siempre de hablar con un médico antes de comenzar un nuevo deporte! Realizar un chequeo médico y, por si acaso, una consulta de cardiología. Quizás también quieras buscar el consejo de un experto en deportes adecuado. La opinión de un especialista es vital ya que determinará si el estado de tu salud te permitirá o no realizar una determinada actividad. ‍

2. No olvides calentar

anciana haciendo ejercicio

Antes de hacer deporte empieza con un calentamiento. Dedique de 5 a 10 minutos a preparar su cuerpo para el ejercicio. No tiene sentido causar dificultades a tu corazón, arterias, músculos y articulaciones incluso antes de haber comenzado. Corre durante unos minutos a un ritmo suave para calentar gradualmente la parte inferior del cuerpo y los abdominales y preparar tu corazón para el ejercicio. Esto aumentará la temperatura de tus músculos. Comienza suavemente para no sentirte cansado y gastar todas tus reservas de energía. Para calentar la parte superior del cuerpo, mueva los brazos en círculo y mueva la cabeza en medio círculo (no haga círculos completos con la cabeza, ya que esto corre el riesgo de dañar la columna). Asimismo, haz estiramientos después de realizar cualquier deporte para recuperarte y evitar agujetas. ¡Asegúrate de dormir lo suficiente después!

3. Tómate las cosas con calma

¡Una necesidad absoluta es trabajar a tu propio ritmo! No tiene sentido intentar batir récords; Tu cuerpo no apreciará esto. Necesitas saber marcar el ritmo de tu entrenamiento y adaptarlo a tu propia forma física. Intentar hacerlo demasiado rápido o con demasiada intensidad puede provocar que usted se lastime. Por eso, siempre debes escuchar a tu cuerpo. Si es necesario, disminuya el ritmo de su sesión o deténgase durante unos minutos si siente alguna molestia. No espere hasta que esté enfermo o hasta que le duela el cuerpo para dejar de hacer ejercicio. Por último, hacer deporte significa no empezar a hacer ejercicio con demasiada frecuencia: empezar un día de cada tres y luego uno de cada dos. ‍

4. Controla tu respiración

hombre riendo

Hacer ejercicio de forma eficaz sin quedarse sin aliento significa aprender a respirar correctamente mientras hace ejercicio. ¿Cómo? Intentando respirar lo más uniformemente posible (sin jadear). En promedio, su exhalación debe ser de dos a tres veces más larga que su inhalación. Esto es vital para vaciar el aire de los pulmones y volver a una respiración normal y controlada. Inhala por la nariz y exhala por la boca. Trate de mantener la respiración lo más constante y uniforme posible y deje que su cuerpo se adapte al ritmo. Entre ejercicios o durante su período de recuperación, respire profundamente para compensar su deuda de oxígeno.

5. Beba regularmente

¿Sabías que, a medida que envejeces, no sientes tanta sed? Por eso siempre debes tener una botella de agua cerca. La pérdida de agua durante el ejercicio puede ser rápida si se suda mucho. Incluso si no notas que estás deshidratado, esto puede disminuir significativamente tu rendimiento físico y muscular. Una buena hidratación es fundamental para limitar el riesgo de lesiones. Aumenta el flujo sanguíneo al cerebro, proporciona los nutrientes que los músculos necesitan para funcionar y le ayuda a recuperarse. Debes beber un litro de agua por hora de ejercicio, en pequeños sorbos regulares, antes, durante y después de tu actividad. ‍

Acciones:
Mostrar comentarios (0)

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *